viernes, 27 de mayo de 2016

Semana Santa en Portugal (II)

Día 3: Braga
Llegamos a Braga la noche anterior y aparcamos muy cerca del centro en un aparcamiento de un supermercado Pingo que está fuera de la zona de pago. Desayunamos en su cafetería y nos ponemos morados por muy poco precio, café delicioso, croissants y pastelitos de nata.
Casco Histórico de Braga
No movemos la furgo y nos vamos andando al centro. Nos encontramos con una ciudad llena de iglesias, con un casco histórico peatonal donde abundan las tiendas y los monumentos junto a cafeterías y pastelarias. Nos llama la atención la música clásica que sale de unos altavoces en las calles. Entre paseo y paseo un cafecito a media mañana y pastel de nata que degustamos al sol de una terraza frente a la Sé. Y seguimos paseando hasta la hora de comer, nos dirigimos a la taberna Felix, recomendada en nuestra guía de Portugal y con razón. Yo tomo un bacalao a Minha Moda y Raúl un arroz de pato típico de Braga,y para terminar unos postres espectaculares. Tarde en la furgo tocado la guitarra, leyendo, viendo una película y descansando del turismo de la mañana.

Día 4: Braga - Viana Do Castelo
Nos dirigimos al santuario del Bom Jesus a las afueras de Braga.
Subimos por las escalinatas de mármol blanco y damos una vuelta por los alrededores de la iglesia donde nos encontramos con senderos para caminar, varias grutas artificiales, un par de hoteles y un lago artificial con unas barcas semiabandonadas.  

Embarcadero

Descendemos la escalinata y ponemos rumbo a Viana Do Castelo, la joya de la costa verde. Acceder al centro es casi imposible así que aparcamos detrás del hospital y bajamos al centro a través de unas calles empinadas y empedradas que nos llevan directamente a un pueblecito de casas de pescadores y callejuelas plagadas de tiendas y pastelearais.
Plaza de la República. Viana Do Castelo
Buscamos el antiguo barrio de pescadores y concretamente la calle que va al Castelo donde se ubica la Taberna Valentín especializada en pescados y guisos de pescado. Comemos una caldeirada de pescado riquísima servida en una olla de cobre. !Y como no! postres espectaculares. Paseo por el fuerte para bajar la comida, seguimos por el casco histórico hasta acceder los palacios de la Plaza de la República, calles entoldadas de morado junto a calles alfombradas del mismo color. En la ribera del río encontramos unos columpios para Álvaro que por fin encuentra algo que le gusta. Y para pasar la noche nos dirigimos a una de las playas a las afueras de Viana Do Castelo. Aparcamos a unos dos kilómetros en la Praia Norte y vemos la puesta de sol antes de la cena y película en Manuelita.

Día 5: Ponte De Lima
Nuestra intención era llegar hasta la Serra de Geres, pero el tiempo no acompaña mucho para andar por la montaña, así que decidimos parar primero en Ponte De Lima y descubrimos un pueblo precioso a la orilla del riño Limia, con un puente romano bien conservado y que le da un encanto especial a esta villa medieval con muchos vestigios romanos. Aparcamos la furgo en un parking al lado del río y enfrente del casco histórico. A la orilla del río se encuentran los romanos de la leyenda que creyeron que el río era el Lethes y que cruzándolo se olvidaban de sus pecados.

Puente Romano sobre el río Limia

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