martes, 6 de febrero de 2018

Entre España y Portugal (I)

El verano de 2017se presentó un poco accidentado, tanto que nos hizo cambiar de planes varias veces. Después de unos días en el camping de El Escorial huyendo del calor de Madrid y planeando a donde ir con Manuelita, decidimos pasar unos días en La Nava del Barco, un pueblo de la sierra de Gredos donde un amigo nos dejó aparcar la furgoneta en un castañar propiedad de otros amigos. Días de descanso frente al agua helada del río en la que te sumerges y sales renovado, días de lecturas, de charlas y de música, de risas y paseos por la montaña. Nuestro siguiente destino fue Barca de Alva en Portugal donde vimos el Duero y sus cruceros a punto de salir a navegar y remontar el río hasta Oporto.
Ciudadela de Bragança
Decidimos entonces continuar conduciendo hasta Mirando Do Douro por una carretera que discurre paralela al cauce del río, con laderas pobladas por viñedos y almendros, atravesando pueblitos encaramados en las montañas. Carreteras secundarias sin apenas tráfico que atraviesan cultivos de calabazas, parras y extensos campos quemados por el fuego de los veranos. Por fin llegamos a Miranda con una luna llena que se refleja sobre el Duero y sobre la presa a nuestros pies. Aparcamos detrás del restaurante O Mohino, un parking con vistas al Duero a sus laderas escarpadas que están ya en España, donde cenamos unas pizzas y unos risois y a la cama que la tenemos enfrente. Al día siguiente visita a la ciudad amurallada, compras en un Pingo Doce, lavandería para la ropa y sobre las seis de la tarde ponemos rumbo a Braganza.

Bragança
Salimos de Portugal para entrar en España y pasamos por el pueblo de Moveros, donde nos topamos con una asociación que canta canciones populares y del folklore de la zona. Son las fiestas del pueblo y este grupo hace una representación de un sainete y una exhibición de danzas y cantos populares de Castilla y de Portugal (Danza de Pauliteiros); Llegamos a Braganza de noche y después de dar un par de vueltas a la ciudad buscando sitio para aparcar encontramos un área de caravanas al lado de la Ciudadela pero está llena así que al final nos quedamos en un barrio cercano bastante silencioso. Por la mañana visita a la Ciudadela y al casco histórico un de sabor medieval encantador.
Rio de Onor
Siesta obligada para conducir después hacia Rio de Onor, precioso pueblo en la frontera con España donde las casas son de esquisto junto a huerto comunales regados por un río, un camping, una casa rural y un par de bares rodeados de casas antiguas del pueblo. Dormimos junto al cementerio y con las campanas de la iglesia tocando cada media hora. A la mañana siguiente destino Puebla de Sanaría viajando entre pinos y montañas donde habita el lobo ibérico, paisaje espectacular de montañas fronterizas en los que apenas nos cruzamos con coches hasta llegar a Puebla de Sanaría lugar muy turístico porque además hay un festival medieval y están engalanando su casco histórico. Comemos en La Posada de la Puebla de Sanaría y nos vamos a descansar a la orilla del río, un espacio con césped y sombras desde donde se disfruta del frescor del agua mientras admiras la muralla y el castillo de la ciudad.

Puebla de Sanabria

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