martes, 6 de febrero de 2018

Entre España y Portugal (II)

Puebla de Sanabria
Abandonamos Puebla de Sanabri a por la tarde para dirigirnos a Acebo (Cáceres), un pueblecito de la Sierra de Gata, pero como la distancia es larga y no vamos a llegar antes de cenar, pasamos la noche en Ciudad Rodrigo (Salamanca) y nos quedamos a dormir cerca de la muralla en un parking un poco ruidoso pero muy cercano al casco histórico, lo cual nos permite dar un paseo nocturno y disfrutar d aun concierto de mariachis en la plaza Mayor. Después de un paseo hasta la catedral, subimos por la muralla y volvemos a la furgo después de un día muy largo y cansado. A la mañana siguiente conducimos hasta Acebo adonde llegamos sobre la una del mediodía y nos dirigimos hacia las piscinas naturales de Severo donde hemos quedado con otro amigo para hacer un poco de música antes del concierto de Portugal. Pasamos el día en las piscinas, con su agua helada y refrescante y al caer la noche nos acercamos a Hoyos a disfrutar de una cena y un concierto de guitarra clásica. Para dormir elegimos un parking de tierra situado enfrente del parking desde el que accedes a las piscinas de Jevero y madrugón para viajar hasta Ladoeiro (Portugal) donde tendrá lugar el concierto.

Buddha Eden (Óbidos)
Una vez finalizado ponemos rumbo a Óbidos, en este viaje pasamos por varias zonas arrasadas por el fuego, carbonizadas y llenas de cenizas, e incluso vemos un incendio activo muy cerca de la autopista y coches de bomberos en los pueblos y entre los árboles. Hace demasiado calor y el ambiente es tan seco que el viaje se hace demasiado largo y cansado, por lo que descansamos en Santarem, paseando por su casco histórico totalmente vacío y llegando hasta Portas do Sol, un parque alrededor de la muralla de la ciudad desde el que hay unas vistas estupendas sobre el río Tajo. De nuevo en la furgo conducimos un poco más y llegamos a Óbidos para dormir en un parking de tierra que hay al lado del casco histórico donde hay más furgonetas y caravanas. A la mañana siguiente descubrimos una pequeña ciudad árabe encerrada en una muralla que puede recorrerse andando si careces de vértigo, precioso casco histórico a no ser por las hordas turísticas que lo afean bastante, la calle principal parece un parque temático de Gingiha, dando incluso una sensación de claustrofobia que te invita a salir corriendo de allí, una pena porque es un lugar precioso. Lo mejor una librería situada en una antigua iglesia, frescor, poca gente, silencio y libros, un oasis en medio de las multitudes de las callejuelas. A las afueras de Óbidos podemos visitar el Buddha Edén, un jardín con esculturas gigantes de Buddha. lagos artificiales y reproducciones de los guerreros de Siam, un lugar curioso aunque muy artificial todo y sobre todo calor ya que está situado en medio de los viñedos de la Quinta Dos Louridos, ambos del mismo dueño; Comida en el restaurante Mae D´agua situado en el pueblo El Salobral donde degustamos un arroz linguereira, arroz con navajas, y una botella de vino de la Quinta Dos Louridos, todo buenísimo por no hablar de los postres que son espectaculares (Troxo de ovos y Pao de l´o).
Praia Do Quebrado (Peniche)
Por la tarde llegamos a Peniche para ver la playa Supertubos y para nuestra sorpresa el mar está más tranquilo que el Mediterráneo, aunque no nos importa y después de un pasito playero nos quedamos a adormir allí mismo, lugar solitario y sin ruidos donde descansamos estupendamente. A la mañana siguiente visitamos el casco histórico de Peniche, con un poco de mala suerte ya que nos encontramos el fuerte cerrado así que decidimos hacer una caminata por la muralla del otro lado de la península hasta llegar a Praia do Quebrado donde tomamos un aperitivo en el Bar do Quebrado desde donde se ve la famosa Praia do Baleal y su isla; Por la noche vamos a un concierto de Ana Moura en Expomalveira y desde aquí nos acercamos a dormir a Ericeira.

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